Acabas de salir del salón con ese color espectacular que tanto querías. El brillo es increíble y te sientes renovada. Pero, ¿cómo logramos que esa sensación dure más allá de los primeros lavados?
Aquí te comparto mis 5 reglas de oro para blindar tu color:
1. La regla de las 72 horas
Este es el error número uno. Después de teñirte, espera al menos 3 días antes de lavarte el cabello. La cutícula tarda ese tiempo en sellar el pigmento por completo.
2. El agua fría es tu aliada
El agua caliente abre la fibra capilar y deja escapar el color. Enjuaga tu cabello siempre con agua tibia o fría para mantener el brillo.
3. Shampoo sin sulfatos
Invierte en un shampoo específico para “cabellos coloreados”. Los genéricos suelen tener detergentes fuertes que arrastran el tinte en pocas lavadas.
4. Hidratación constante
El cabello teñido tiende a resecarse. Usa una mascarilla intensiva una vez por semana; un cabello hidratado retiene el color mucho mejor que uno poroso.
5. Protector térmico
Si usas plancha o secador, el calor directo “cocina” el color y lo oxida (lo vuelve anaranjado). Usa siempre protector térmico antes de peinarte.
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